¿Cómo Cuidamos el Bonsái?

El bonsái es una obra de arte viva que requiere cuidados delicados para manifestar su belleza. Robusto como un árbol del bosque, pero frágil al depender de nosotros para sobrevivir, mantener su equilibrio es un desafío. Su diseño, forjado durante años, transmite una sensación de inmensidad e infinito.

Cuidados Generales

El cuidado del bonsái depende de múltiples factores: ubicación, estación del año, clima y humedad. No hay reglas fijas, solo criterios. Un bonsái en un patio soleado necesita más atención que uno en una galería protegida, y los cuidados varían entre verano e invierno, primavera y otoño.

 

Riego

El Factor Clave

El riego es crucial para la supervivencia del bonsái. Su pequeño sustrato en la maceta no retiene mucha agua, por lo que debe revisarse diariamente. Si la superficie está seca, es hora de regar. En un patio caluroso en verano, puede requerir hasta cuatro riegos diarios; en invierno húmedo, cada dos o tres días.

Usa agua de lluvia, ideal por sus nutrientes y falta de cloro o sales. Si no es posible, deja reposar el agua en un balde para eliminar cloro y decantar sales. Riega abundantemente hasta que el agua salga por los agujeros de drenaje, limpiando excesos de sales que podrían dañar las raíces.

El fertilizante orgánico es clave para nutrir el sustrato sin romper su equilibrio. Para bonsáis frutales, como un manzano, usa fertilizantes específicos. Si buscas precisión, consulta a un agrónomo para un programa de nutrición.

Lugar

Un bonsái prospera al aire libre, protegido de vientos fuertes, con acceso a lluvia y brisa suave. En una galería, asegúrate de que reciba medio día de sol y muévelo para que aproveche la lluvia. En interiores, necesita sol directo, pero cuidado con las temperaturas altas tras ventanas cerradas, que pueden superar los 40°C.

En interiores, el drenaje es vital para evitar la salinización del sustrato. Usa agua sin cloro ni sales, y asegúrate de replicar ventilación, luz y nutrientes naturales. Los cuidados se intensifican en espacios cerrados.

Bonsái 

Poda

El bonsái requiere podas regulares para mantener la forma que su creador le dio tras años de trabajo. Esta forma, bien lograda, evoca eternidad y conexión con la naturaleza. La poda básica es estética, como en cualquier jardín, pero dar forma a un bonsái es un arte que requiere formación.

Plagas

Cada especie tiene sus plagas: pulgón, cochinilla, arañuela. Los frutales son especialmente vulnerables a hongos. Revisa ambos lados de las hojas para detectar intrusos. La arañuela aparece como polvo rojizo o blanco; la cochinilla, en ramas, es blanca y visible.

Usa insecticidas y fungicidas orgánicos, disponibles en tiendas especializadas o supermercados. Limpia con algodón las piezas únicas. Consulta sitios web o profesionales para identificar síntomas y tratamientos.

Plagas Plagas

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